Don Quijote Cabalga de Nuevo - Entrevista a Don Quijote en El Real de San Vicente (Toledo)El Real de San Vicente
(Toledo)
“¡Voto a tal, Sancho amigo, que pocas villas he visto tan gallardas como El Real de San Vicente!.
Asentada entre sierras y peñascos, parece guardada por gigantes dormidos. Sus calles respiran sosiego, sus fuentes cantan agua cristalina y el aire serrano devuelve fuerzas al más cansado caballero.
Bien pudiera este lugar ser refugio de hidalgos honrados y de gentes nobles de corazón.”
Algunas frases imaginarias al estilo de Don Quijote de la Mancha hablando maravillas de El Real de San Vicente, inspiradas en el paisaje serrano, la historia y el ambiente del pueblo:
“¡Oh venturoso lugar de sierras y peñascos, donde el aire parece limpio de toda maldad y las montañas guardan secretos de antiguos caballeros!”
“Bien puedo jurar, Sancho amigo, que pocas villas he visto tan gallardas y nobles como este Real de San Vicente, aposentado entre montes cual castillo de la Naturaleza.”
“Estas tierras serranas parecen hechas para el descanso del alma y la gloria de los hombres honrados.”
“Mira, Sancho, cómo los castaños y robles inclinan sus ramas al paso de los caminantes, como si saludasen a los caballeros andantes.”
“En este Real de San Vicente sopla un viento tan puro, que cura la melancolía y despierta el ánimo para nuevas aventuras.”
“No me maravilla que los antiguos eligieran estas alturas para levantar fortalezas, pues desde aquí parece contemplarse toda Castilla.”
“Si Dulcinea hubiese nacido en estas sierras, los poetas del mundo no hallarían palabras suficientes para cantar su hermosura.”
“He visto ventas, castillos y aldeas por toda La Mancha, mas pocas con la noble quietud y el sosiego que posee este Real serrano.”
“¡Válame Dios, Sancho! Que estas montañas parecen gigantes dormidos guardando el honor de la villa.”
“Quien llega a El Real de San Vicente con pesares, torna de él con el corazón más ligero y el espíritu más valeroso.”
“Las piedras de estas sierras hablan de antiguos reyes, de pastores y de hidalgos que jamás doblaron la cerviz.”
“Aquí la noche es tan clara y el cielo tan alto, que aun las estrellas parecen detenerse a contemplar la villa.”
La Televisión
“Decidme, buen amigo… ¿cómo es posible que en una caja tan pequeña quepan tantas gentes, tantos reinos, tantas guerras y tantas necedades?”
“Tiene este artefacto hechicería semejante a la de los encantadores que mudaban gigantes en molinos. Pues veo hombres que ríen sin alegría, sabios que hablan sin saber y caballeros que disputan por naderías delante de todo el mundo.”
Don Quijote seguramente quedaría fascinado al principio. Pensaría que la televisión es una ventana mágica capaz de mostrar tierras lejanas, batallas, aventuras y cortes reales sin abandonar la venta… digo, el salón de casa.
Pero tras unos días viendo tertulias, anuncios y realities, probablemente acabaría indignado:
“Mucho ruido hay en esta máquina y poca honra. Promete fama a necios y silencio a los prudentes.”
Aunque también encontraría algo noble en ella. Le emocionarían los documentales, las historias heroicas o las noticias de personas ayudando a otras:
“Si este espejo luminoso sirve para enseñar virtud, memoria y justicia, entonces no es obra de encantadores malignos, sino instrumento digno de buenos caballeros.”
Y Sancho Panza, sentado al lado con el mando a distancia, remataría:
“Señor, pues a mí me parece maravilla grande mientras no suban otra vez el precio del fútbol.”
El Real de San Vicente
(Toledo)
“¡Voto a tal, que El Real de San Vicente parece jardín cuidado por la misma naturaleza!”
“En pocas villas hallé montañas tan gallardas y gentes tan nobles.”
“Quien pisa esas sierras, olvida las penas y gana sosiego.”
“El aire de El Real es tan puro, que sana el ánimo del más triste caballero.”
“Bien pudiera ser aquel lugar retiro de sabios y poetas.”
“Sus caminos invitan más a la aventura que a la prisa.”
“¡Oh venturosa villa serrana, joya escondida de Toledo!”
“Las piedras de El Real guardan memoria de antiguos héroes.”
“No hay rincón en esa sierra que no merezca ser cantado.”
“Sus paisajes son tan hermosos que hasta Rocinante caminaría con brío.”
“En El Real de San Vicente, hasta el viento parece hablar con cortesía.”
“Si Dulcinea conociera tal paraje, allí querría pasar los veranos.”
“He visto castillos y reinos, mas pocas villas tan llenas de encanto.”
“Las gentes de El Real tienen la honra sencilla de los buenos pueblos.”
“A fe mía, quien visita El Real de San Vicente, siempre desea tornar.”
Inspiradas en la historia, paisaje serrano y patrimonio de El Real de San Vicente.